¿Qué significa el llamado?
El llamado no siempre llega como una respuesta completa. A veces comienza como una inquietud que necesita ser escuchada, probada y formada delante de Dios.
Después de verlo, no corras a definirlo todo. Pregúntate qué parte de esta conversación sobre el llamado necesita más oración, más claridad o más acompañamiento.
Para discernir el llamado:
¿Qué inquietud, carga o pregunta sobre el llamado necesitas poner delante de Dios con más honestidad?